Feminismos en pandemia – entre avances y retrocesos

Foto: Aliza Yanes

El 2020, trágico año de la pandemia global, generó una crisis sanitaria y económica que golpeó fuertemente a las poblaciones desfavorecidas. Los derechos de las mujeres y disidencias en todo el mundo se vieron afectados, ya que la violencia de género y los casos de feminicidio aumentaron. En medio de ese escenario, el 2020 finalizó con un hito histórico en el movimiento feminista latinoamericano: la legalización del aborto en Argentina.

La llamada “ola verde” se propagó y este año, en el estado de Coahuila en México, la Suprema Corte dio un fallo muy importante al anular por unanimidad la criminalización del aborto. Por otro lado en Texas, con el fuerte apoyo del movimiento “pro vida”, se aprobó una ley que prácticamente hace imposible un aborto.

Observamos que la nueva realidad que atravesamos está marcada por el acrecentamiento de las desigualdades sociales y el endurecimiento de los grupos reaccionarios, mientras la resistencia y luchas feministas no se detienen.

Para un programa de Radio Matraca entrevistamos a Irene del colectivo Sor Juanas, a la comuna de mujeres de Wedding y a Christiane Tennhardt, una ginecóloga y activista alemana a favor de la legalización del aborto. En este articulo te llevamos por los caminos recorridos por movimientos feministas berlineses en el contexto de la pandemia.

8M

En Berlín, para el 8 de marzo se realizaron actividades descentralizadas y, a pesar de que una manifestación multitudinaria no estaba prevista, la marcha organizada por la Alianza de feministas* internacionalistas logró convocar a numerosos y multiculturales colectivos feministas flinta* (mujeres, lesbianas, inter, no binario, trans, agender) bajo el lema “Nuestra vida nuestra resistencia, rompe el silencio rompe el sistema”. El centro de la ciudad se abarrotó de mujeres* en todas sus diversidades. La participación de hombres este año no estuvo permitida, la marcha le correspondió a las mujeres*, y principalmente se invitó a que participen mujeres trans*, mujeres* migrantes, mujeres* racializadas y de la clase trabajadora.

La cantante guatemalteca Rebeca Lane, el mismo 8 de marzo en una sesión en vivo para la Revista Impronta, presentó su nuevo tema “Para qué llorar”, inspirado y en respuesta a la pandemia, a la nueva normalidad que vulnera y ataca con violencia a las personas que no calzan en el modelo de vida patriarcal y neoliberal. Entonces, expresó:

“Las luchas feministas, las luchas en todo el mundo, están levantando el puño y haciendo frente a estas violencias, en colectividad, como hemos aprendido de nuestras abuelas, de nuestras ancestras a enfrentar estas violencias y este grito que viene desde Abya Yala se ha regado por todo el mundo, y aquí en Guatemala también decimos que ya no queremos Ni una Menos … “.

Feminicidio

El feminicidio, el homicidio de mujeres por el hecho de ser mujeres, es un término que está comenzando a ser reconocido a nivel jurídico. La antropóloga e investigadora Marcela Lagarde es una exponente en el caso de México, primer país en reconocer este delito. Rita Segato ha hecho un gran aporte al debate en el caso de Argentina y propone acuñar además el término “femigenocidio” para que determinados crímenes puedan ser juzgados a nivel internacional como de lesa humanidad o genocidio.

Después de una fuerte ola de feminicidios en México a principios del 2020 se formó en Berlín el grupo Sor Juanas, para apoyar la lucha feminista mexicana a la distancia y por otro lado unirse aquí, como migrantas, a las acciones en contra de la violencia de género. Irene de Sor Juanas nos cuenta:

“La incidencia de la violencia ha crecido muchísimo en tiempo de pandemia y en casa. La pandemia no hace que eso pare, en ningún aspecto. La movilización tampoco pudo parar. No había forma, había que seguir resistiendo. No solo Sor Juanas, sino las mujeres en general. Ahí se ve en la Red Anti Feminicidios, que surgió en 2020 en noviembre. Ahí fue pronunciada la campaña”.

En Alemania el debate sobre feminicidio aún no tiene mucho alcance. Si bien el feminicidio ocurre, no se lo menciona como tal. Como nos cuenta Irene en noviembre del 2020 se formó en Berlín la “Red Contra el Feminicidio, Vivas Nos Queremos”. Diecisiete colectivos, entre ellos Sor Juanas, hacen parte de esta red y buscan, entre otras cosas, traer el término feminicidio a la discusión pública. Para concientizar a la población sobre el problema, esta red realiza actividades abiertas en Nettelbeckplatz, una plaza en Wedding que lleva el nombre de un esclavista alemán que vivió a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Además de visibilizar la problemática del feminicidio, otro de los fines que persigue la Red es, junto con otros colectivos, cambiar el nombre de esta plaza a “Widerstandplatz”, es decir, la plaza de la resistencia.

El colectivo de Mujeres de la Comuna de Wedding participa activamente en estas actividades y nos cuenta sobre su trabajo:

„El objetivo de nuestro día de acción es llamar la atención y crear conciencia sobre el feminicidio, especialmente porque en los medios de comunicación y en los medios alemanes a menudo se presenta como un asunto de pareja, un drama de celos o una tragedia familiar. Estas etiquetas son falsas y trivializan el origen de la violencia, que es el odio del agresor hacia las mujeres“.

Por su parte, Irene del colectivo Sor Juanas apunta sobre los feminicidios:

“El feminicidio es la máxima expresión del odio, violencia y la opresión patriarcal contra las mujeres. Eso lo hay en todos lados, en México y Alemania. (…) En México, por lo mismo que es algo tan frecuente y tan brutal, está presente en el discurso público, en la gente, el tema está sobre la mesa y hay una movilización gigante, luchas enormes en contra de los feminicidios. Los feminicidios están tipificados y están incluidos en el código penal en México. Hay mapeos, hay estadísticas, gente que está dedicándose a investigar esto y las mujeres que están resistiendo y luchando. En Alemania el feminicidio no está incluido en el código penal. No es un tema de dominio público, del debate público, y no es reconocido por el estado ni por nadie como violencia de género. Cuando sucede un feminicidio usualmente es enmascarado por nombres como: crimen pasional, drama familiar, no se le dice por su nombre feminicidio y como acto de violencia de género y odio hacia las mujeres”.

El discurso sobre los feminicidios en la sociedad alemana también está atravesado por prejuicios racistas. Continúa Irene:

“Ese argumento de acá no hay feminicidios, en México sí en LA sí, y en otros países los hay pero acá no, racializa el aspecto del feminicidio. Cuando sucede por ejemplo un feminicidio aquí en Alemania se conecta con comunidades de contexto o trasfondo migratorio, comunidades no blancas, extranjeras, es socializado en la clase alta media eso no sucede. Lo cual no refleja la realidad. Al decir los feminicidios pasan en otros países y por eso allá hay ese movimiento, eso no refleja la realidad y tiene que ver con la racialización, voy a decirlo otra vez. Eso es un problema y lo tiene identificado la red anti feminicidios. Eso es lo que se trabaja en la red. La red tiene un enfoque anticoloniasta, antirracial internacionalista”.

Aborto legal, ¡ahora!

Otra de las luchas feministas en Alemania es en contra de los artículos 218 y 219 del código penal que regula la interrupción del embarazo. El aborto es en Alemania jurídicamente ilegal y está penalizado. Solo en situaciones concretas se tiene acceso a una interrupción del embarazo.
Esto lleva a una criminalización del aborto y un difícil acceso a la información, no solo para las personas que quieren interrumpir su embarazo sino para el personal médico que lo realiza.
Brindar información concreta sobre procedimiento, métodos de aborto, está penalizado por estos artículos.
Los grupos antiabortistas usan estos artículos para denunciar, acosar y perseguir al personal médico. Christiane, ginecóloga y activista alemana nos cuenta sobre esto:

“Yo como ginecóloga no puedo publicar que hago interrupciones y de qué tipo. Se cambió un poquito, ahorita yo puedo decir “Ok yo lo hago” pero no puedo decir con qué método. (…) ¡Y esto, estamos en el año 2021! Esto es imposible, para cualquier otra intervención médica las mujeres vienen yo les explico, en la página web dice qué hacemos, qué tienen que traer, y en este asunto tan importante para las mujeres no lo puedo hacer.
(…) El movimiento en contra es muy fuerte, tienen mucho dinero, están internacionalmente muy activos. (…) En Berlín nunca tuvimos problema, pero ahorita también están enfrente de las casas donde los médicos hacen aborto, hablan con las mujeres que vienen para la operación. Ya esta aumentando este movimiento en contra del aborto, sí”.

Entre avances y retrocesos, las luchas feministas continúan abriéndose paso. Incluso, o precisamente en situación pandémica, la lucha feminista no se detiene.

Aqui escuchas el audio de este artículo en castellano y aqui en alemán.

El artćulo traducido al áleman esta aqui.

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